
Las buenas relaciones laborales no solo mejoran el clima laboral, si no también la salud de las personas.
Esta claro que las buenas relaciones laborares contribuyen al mejor desempeño de las empresas sin embargo estudios médicos han demostrado que también contribuyen a la buena salud de los trabajadores.
Las relaciones interpersonales poseen un impacto biológico de largo alcance porque afectan las hormonas que regulan el corazón, así como nuestro sistema inmunológico, de modo que las buenas relaciones laborales actúan como las vitaminas para el organismo.
La manera de lograr buenas relaciones laborales es mediante la "inteligencia social" que es la capacidad de los seres humano para relacionarse con otras personas. Desde un punto de vista evolucionista la inteligencia social se desarrolló desde hace siglos con los primeros mamíferos que vivían en grupo, perfeccionándose con el tiempo como un mecanismo de supervivencia, ya que fue necesaria para que los machos primates enfrenten los desafíos que tenían con sus bandos de convivencia. Era necesario entonces saber ¿quién es macho alfa?, ¿con quién se debe contar para la defensa?, ¿a quién y cómo se le debe agradar?
No es coincidencia que hoy en día también se tenga que identificar en el trabajo los roles que desempeña los colegas así como su respectivo perfil personal y profesional, con la finalidad de lograr buenas y fructíferas relaciones profesionales.
Factores de la inteligencia social:
La conciencia social que es la capacidad para percibir el estado interno de las personas mediante la lectura de sus emociones no verbales y la identificación de sus sentimientos, inquietudes o necesidades.
La aptitud social que es el afán por establecer interrelaciones efectivas en base al cumplimiento de las necesidades de las personas, las mismas que se han percibido mediante la conciencia social. Ya que para influenciar en las personas no es suficiente tener conciencia social, comprender los pensamientos y sentimientos de las personas, además es necesario tratar de satisfacer sus necesidades emocionales.
Articulo publicado en el diario Gestión
http://e.gestion.pe/128/impresa/pdf/2009/10/06/5300.pdf

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