Resaltar errores, hacer de jueces o truncar las iniciativas ajenas, no nos hace ver mejor ni ser más eficientesSi alguna vez en el trabajo nos hemos sentamos a hablar mal de alguien con otras personas, tengamos en cuenta que lo hacemos por que no junta, sigmenta nuestra relación con otros, ya que tenemos un “enemigo en común”, nos sentimos unidos encontrando y criticando los defectos y errores ajenos.
Pero tengamos en cuenta que si criticamos destructivamente a una persona con el resto de la oficina, es probable que cuando surja una grieta en nuestra relación con alguna de estas personas sintamos también la necesidad de criticarla con la persona que criticamos inicialmente. Teniendo en cuenta que nunca faltarán las diferencias en el trabajo y que la mayoría de los comentarios se llegan a conocer, pronto haremos gala de nuestra falta de tino y ética profesional.
En otras palabras si queremos retener a los presentes seamos leales con los ausentes. Si queremos ser partícipes de la construcción de un verdadero equipo, o porque no, una familia de trabajo; cuando surja una dificultad con una persona se debe ir con la persona y no habla a su espalda.
Tengamos en cuenta que la capacidad de no seguir las malas tendencias de los demás, de tener el y tacto y la discreción para hacer críticas únicamente constructivas y de saber disculparse dejando atrás el resentimientos, son competencias que marcan diferencia en el carácter de los reconocidos ejecutivos.
Tips de ayuda:
Si eres nuevo en la oficina, por más experiencia que tengas no trates de cambiar todo de la noche a la mañana, analizan antes el entorno y podrás sacar sorprendentes conclusiones.
Transmite tus apreciaciones vía mail, en una reunión informal, encuestas o buzón de sugerencias. Dependiendo de la persona a la que vayan dirigidas.
Recuerda que no es necesario compartir ideas políticas, sociales o religiosas para respetar el trabajo de las personas con las que compartes la oficina.
Se sabe que en el trabajo una acción perjudicial tiene 10% de probabilidad que devenga de una mala intención y 90% de un error involuntario. Evita que tu reacción invierta las probabilidades para la siguiente vez.
Trata con pinzas el análisis y apreciación de las funciones ajenas, ya que de no estar en una capa superior, suele ser un paso al vació.
Si tienes severos problemas con el tema, presta mucha atención en tus conversaciones informales durante la hora de trabajo y analiza al final del día que temas trataste en estas.

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